Alguien les contó alguna vez la historia del Hijo Pródigo?...esa que contaba como un hijo le exigía al padre su parte de herencia en vida para irse a buscar nuevos rumbos y finalmente terminaba dando tumbos por la vida???...bueh, yo tuve quien que me la contara…pero nunca entendí entonces por qué el padre después de tantas lunas, de tanto sufrimiento y de tanta inconciencia, recibía a este hijo con los brazos abiertos y sacrificaba a su mejor ejemplar bovino para festejar el regreso de su heredero perdido…
Siempre me sonó a injusticia, considerando que existía otro hijo que había permanecido al lado del padre honrándolo siempre con su amor y lealtad…quien no había recibido de su progenitor nunca una atención parecida como agradecimiento…
Pero claro, no pensemos mal del padre tampoco…cada quien tiene sus razones y éste sólo dijo…”He aquí mi hijo que estaba muerto y ha resucitado”…
Hoy después de años de pensar en el asunto, miro a mi retoño (que goza de 18 a su haber) y aunque sé que la mitad de las canas que ostento son la consecuencia de su mismísima existencia y comportamiento :) , hay algo en mi interior que intenta prepararme para el día de la despedida…pero aunque sé que sucederá, no quiero pensar en eso…prefiero pensar en su regreso…cuando vuelva con las marcas de la vida bajo su piel, yo estaré ahí para recibirlo con unos exquisitos paqueques de manjar y el mejor puré instantáneo que haya comido…como a él le gusta…
