viernes, diciembre 17, 2010

2010...

2010…

Pucha que pasaron cosas!... terremoto en febrero, cambio de mando en marzo… derrumbe de la mina San José en agosto, incencio en la cárcel de San Miguel en diciembre...todo eso, como para completar un año particularmente trágico en Chile…y aún no termina…

Si le sumamos otros detalles “anecdóticos”, como la huelga de hambre de los mapuches, o la renuncia de Marcelo Bielsa (y con esto el derrumbe de todas nuestras esperanzas con la selección chilena de futbol)…o los niños que sufrieron en carne propia la negligencia del las tías de sala cunas y jardines infantiles… o algo más actual, como los carabineros delincuentes...

… si además, agregamos todas esas pequeñas cosas que año a año se van traspasando independientemente de las autoridades que administren el país, como los paros de los funcionarios fiscales…o las alzas solapadas e indiscriminadas de todo tipo de productos de primera necesidad…

Y esto no alcanza a ser nisiquiera un resumen…es sólo una pincelada de lo que hemos pasado este 2010…

Visto de este modo, tal parece que los que quedamos en pie, somos verdaderos sobrevivientes…tanto o más que los 33 que salieron a la luz por segunda vez en sus vidas…

Aún así y todo…hay quienes brindan por el buen año que les tocó…lo dijo don Francisco en la última Teletón...” a los empresarios les fue muy bien este año” (y cuándo no?)…ahora, quién los puede culpar?...si nada de lo anterior les afectó?...si tanto ellos como sus familias gozan de gran salud y cuentas bancarias tan groseras que pueden solventar varias generaciones posteriores…una realidad que escapa a la de cualquier chileno común y corriente…

Y no me tomen por resentida, porque si escribo esto, no es precisamente para denotar resentimiento, envidia ni amargura…por el contrario…es más bien un mensaje de agradecimiento dentro de toda la vorágine de este año que avanzó sin pausa y que ahora está llegando a su fin…

Sip…porque a pesar de todo, puedo decir que por suerte, estos sucesos negativos no alcanzaron a afectarme directamente, ni a mí ni a mis cercanos…digo, en la parte física, porque si hay un corazón que late, difícilmente uno puede escapar de los sentimientos de preocupación y angustia en casos como estos, aunque uno no sea el afectado…

Y bueh…mi año 2010 comenzó muy bien…con un término de embarazo bastante normal, porque me porté acorde a la situación…me cuidé como nunca y cuidé a mi bebé…y además me cuidaron…así que sólo tuve las complicaciones lógicas de una pancita abultada, y luego de una cesárea muy temprano la mañana del 2 de febrero nació mi gotita de Rocío, que llegó precisamente para refrescar la existencia mía…

Desde ese minuto en adelante, y sin querer queriendo, me hice más fuerte…

No quiero decir con esto que no haya sido un año complicado…tuvo de todo…por una parte un bebé en mis brazos después de tanto tiempo es sin duda un regalo maravilloso, pero no es tarea fácil; y por otra, también he cargado un tanto de preocupaciones y otro de penas…he nadado contra la corriente y he estado a punto del naufragio… he querido soltar todo y largarme…he dudado y he sufrido…pero básicamente lo que más?...he amado...quizás por eso me siento más que una sobreviviente...quizás por eso creo que puedo comenzar un nuevo año igual que Star Wars…con una nueva esperanza…

Mi alma me antecede…no ostenta sus heridas…las cubre y las protege para no olvidar…para recordar que están ahí por algo… y que puedo ser inmensamente feliz con ellas a cuestas…

La vida me hizo así…gracias a la vida!

miércoles, octubre 06, 2010

Qué noche especial...


Qué noche especial…

El golpe fue tan fuerte, seco y frío (o quizás fue el frío que me cubrió…) en fin…no sé qué fue primero, si el corazón se me heló y saltó a mi garganta, o primero saltó a mi garganta y luego se me heló…casi siempre estas cosas ocurren en fracciones de segundos donde no hay tiempo de imaginar o hacerse una idea de lo que está ocurriendo…así que mientras aún retumbaba el golpe en mi conciente y subconciente, corrí a la pieza a ver qué había sucedido…lo único seguro, es que no era nada bueno…
Minutos antes me disponía a hacer los últimos preparativos para ir a dormir…
Calentar la cuna de la Rocío, preparle su mamadera MAM (porque no puede ser otra…tiene que ser MAM)…ya había llevado mi jarro con jugo para la noche…porque vivo con sed!…la mamadera estaba lista…sólo faltaba la última muda…
Tomé a mi gotita linda preciosa, que ya tiene 8 meses! y que estaba en su coche… la llevé a la pieza y la acosté en su cuna mientras iba a buscar un poco de agua tibia para lavarla…
Fue entonces cuando ocurrió…y ahora que lo pienso, sí se me vino algo a la mente…

El día anterior la Rocío había tenido su control mensual y entre todo lo que la pediatra me dijo, quizás lo más importante fue…”evitar las caídas”…incluso lo dejó por escrito en el informe del control que adjunta a su cuaderno cada mes…
Evitar las caídas…fue lo que me quedó dando vueltas todo el tiempo hasta ahora…
Solté el tiesto del agua y corrí…
y corría el miedo en mí...
Mi niña se sobresaltó con el ruido que hice al llegar…pero ahí estaba en su cunita…segura y feliz…con una cara de satisfacción que me extrañó…con aquella expresión de quien logra su objetivo…
Comencé a mirar alrededor…
Hasta ese minuto toda mi atención estaba centrada en la bebé…y claro…empezaron a notarse los detalles…
Mis zapatos estaban mojados…y casi resbalaban en una gran posa de agua…el jarro del jugo estaba en el suelo, casi vacío… cuando sólo unos instantes atrás lo había dejado sobre el velador, entre mi cama y la cuna…por cierto, más cerca de la cuna, donde las traviesas manitos de la Rocío pudieran alcanzarlo entre los barrotes… :)

Los niños hacen travesuras y se mandan condoros desde el primer día de su existencia…pero, cuánto de responsabilidad recae en los adultos?...en sus padres, tíos o abuelos? …
Se los dejo de tarea...
En lo personal, y aunque he tenido algunos añitos para aprender a ser mamá...sólo sé que nada sé... :/