miércoles, octubre 06, 2010

Qué noche especial...


Qué noche especial…

El golpe fue tan fuerte, seco y frío (o quizás fue el frío que me cubrió…) en fin…no sé qué fue primero, si el corazón se me heló y saltó a mi garganta, o primero saltó a mi garganta y luego se me heló…casi siempre estas cosas ocurren en fracciones de segundos donde no hay tiempo de imaginar o hacerse una idea de lo que está ocurriendo…así que mientras aún retumbaba el golpe en mi conciente y subconciente, corrí a la pieza a ver qué había sucedido…lo único seguro, es que no era nada bueno…
Minutos antes me disponía a hacer los últimos preparativos para ir a dormir…
Calentar la cuna de la Rocío, preparle su mamadera MAM (porque no puede ser otra…tiene que ser MAM)…ya había llevado mi jarro con jugo para la noche…porque vivo con sed!…la mamadera estaba lista…sólo faltaba la última muda…
Tomé a mi gotita linda preciosa, que ya tiene 8 meses! y que estaba en su coche… la llevé a la pieza y la acosté en su cuna mientras iba a buscar un poco de agua tibia para lavarla…
Fue entonces cuando ocurrió…y ahora que lo pienso, sí se me vino algo a la mente…

El día anterior la Rocío había tenido su control mensual y entre todo lo que la pediatra me dijo, quizás lo más importante fue…”evitar las caídas”…incluso lo dejó por escrito en el informe del control que adjunta a su cuaderno cada mes…
Evitar las caídas…fue lo que me quedó dando vueltas todo el tiempo hasta ahora…
Solté el tiesto del agua y corrí…
y corría el miedo en mí...
Mi niña se sobresaltó con el ruido que hice al llegar…pero ahí estaba en su cunita…segura y feliz…con una cara de satisfacción que me extrañó…con aquella expresión de quien logra su objetivo…
Comencé a mirar alrededor…
Hasta ese minuto toda mi atención estaba centrada en la bebé…y claro…empezaron a notarse los detalles…
Mis zapatos estaban mojados…y casi resbalaban en una gran posa de agua…el jarro del jugo estaba en el suelo, casi vacío… cuando sólo unos instantes atrás lo había dejado sobre el velador, entre mi cama y la cuna…por cierto, más cerca de la cuna, donde las traviesas manitos de la Rocío pudieran alcanzarlo entre los barrotes… :)

Los niños hacen travesuras y se mandan condoros desde el primer día de su existencia…pero, cuánto de responsabilidad recae en los adultos?...en sus padres, tíos o abuelos? …
Se los dejo de tarea...
En lo personal, y aunque he tenido algunos añitos para aprender a ser mamá...sólo sé que nada sé... :/