Febrero 16, 2006, a las 2:34 am
Una ocasión más, Colima tuvo la oportunidad de sentir emociones con la guitarra y voz de Alejandro Filio. Aquí les presentamos una breve reseña de lo que fue la experiencia de febrero 2006.El concierto del viernes 3 de febrero dio inicio casi a las diez de la noche. Todos estábamos ansiosos de escuchar a Alejandro Filio y de compartir con él una velada mágica. Y así fue, apareció en el escenario sin más compañía que su guitarra para deleitarnos con canciones nuevas, clásicas, recientes o añejas, pero todas con ese sello único que te cautiva el oído y el alma. Durante el transcurso del concierto hubo de todo; algunas bromas, anécdotas, historias, un buen vino y una rica cena complementando la noche mágica.Como era de esperarse, las canciones más gustadas fueron coreadas por todos los presentes y acompañadas con aplausos al ritmo de la música. Se podía sentir una atmósfera de sentimientos a flor de piel. Al final de la velada, la firma de discos y el contacto con la gente se volvió de la misma duración del concierto, ya que la entrega de Alejandro Filio a su público es excepcional, nadie se fue insatisfecho, y la prueba es que hubo quienes regresaron para el concierto del sábado 4, que no tenemos intención de hacerle sombra a la presentación del viernes, pero ha sido uno de los mejores encuentros del artista con su creación, con su gente y con la noche, interactuando todos en un mismo sentido. Todos atentos a lo que se decía, sintiendo cada frase, entendiendo cada palabra, viviendo cada canción. La respuesta de la gente fue maravillosa y en cantárida no nos alcanzan las palabras para agradecerles su disponibilidad, su asistencia y su entrega. Y en lo que a Filio respecta: libre, dejándose llevar por donde la gente quería ir, haciendo un tren de emociones, dejándonos conocer la belleza de su alma y haciéndonos saber que dentro de nosotros hay fibras muy sensibles que tal vez no conocíamos y que a través de sus composiciones, nos las fue mostrando tan bellas y frágiles, como si el las conociera a la perfección.De igual manera la euforia de la gente participando, cantando, aplaudiendo, sintiendo, encarnando personajes y protagonizando cuentos. Una vivencia irrepetible.“Aunque no estás”, “Romina”, “Arritmia”, “Mujer que camina”, y muchos temas más se fabricaron de nuevo en esta noche. El público aportó la materia prima y filio se encargó de reinventar cada canción… de hacerla al estilo “Colima”.Seguramente volvamos a encontrarnos con Alejandro Filio muy pronto, mientras tanto solo nos queda decir gracias a todos los que hicieron posible este encuentro… gracias de verdad.
NOTA: Gracias otra vez Max por esta reseña casi vivible a la distancia...

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